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Gregorio Mayi y Raisa Rivas

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Cuando conocimos al dúo de Latin Fiesta a bordo del Norwegian Sky, en el 2017, nos llamó la atención el sabor y el ritmo que le ponían con sus canciones a las noches de la travesía de uno de los viajes a Cuba de ese barco. Ellos estaban casi empezando a trabajar en cruceros, pero durante ese viaje nadie se iba a imaginar que los dos artistas puertorriqueños, José (Freddie) Méndez y Rosamil Molina, iban a protagonizar un par de años después una aventura increíble que sin duda recordarán por siempre.

Freddie Mendez y Rosamil Molina. Foto/Rosamil Molina/Facebook

Ellos acaban de llegar a Puerto Rico, luego de estar 109 días varados en el mar, debido a la pandemia del coronavirus. Ese período lo pasaron de un barco a otro de la empresa de Norwegian Cruise Holdings, con la incertidumbre de no saber cuándo podrían regresar a su isla.

Video tomado por Rosamil Molina en el Puerto de Miami, mientras otros tripulantes de barcos de Norwegian Cruise Holdings, salían primero en viajes de repatriación.

Su historia es una de aventura y de atreverse a cumplir sueños. Son una pareja de esposos, ambos profesionales de la música muy conocidos en Puerto Rico y un día dijeron un hasta aquí y se lanzaron a conocer el mundo, que era su sueño. Cada uno tiene hijos grandes así que no había esos grandes compromisos familiares y se atrevieron a dar rienda suelta a ese deseo viajar. El sueño se les ha ido haciendo realidad de una manera impresionante.

Freddie y Rosamil en Haifa, Israel. Foto/Rosamil Molina/Facebook

La lista de lugares que han conocido es la envidia de cualquier trotamundos, luego de casi tres años y cinco contratos que les han seguido renovando en Norwegian Cruise Line: Cuba, las Bahamas. Italia, Grecia, Malta, Eslovenia, Croacia, Francia, España, Portugal, Islas Canarias, Marruecos, Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda, Irlanda del Norte, Francia, Alemania, Bélgica, Dinamarca, Estonia, Letonia, Finlandia, Suecia, Islandia, Polonia, Lituania, Rusia, Noruega, Chipre, Turquía, Israel, Jordania, Egipto, Omán y los Emiratos Árabes Unidos son algunos de los lugares visitados.

Pero el éxito que han tenido no ha sido casualidad. Siguen con el mismo entusiasmo del primer día, se disfrutan como nadie su trabajo que más bien es una aventura soñada y se ganan con su talento y simpatía no solo elogios de los pasajeros, sino innumerables reconocimientos en los barcos que han trabajado, todos de Norwegian Cruise Line.

Freddie y Rosamil en Haifa Israel. Foto/Rosamil Molina/Facebook

Por suerte para ellos, la energía y el optimismo que ponen en todo lo que hacen, les hizo sobrellevar la situación difícil de la pandemia. “Siempre nos han tratado súper bien en la empresa, estamos bien, sanos y esperando que nos digan cuándo y cómo vamos a llegar a Puerto Rico”, nos dijeron Freddie y Rosamil en una de los correos electrónicos que intercambiamos con ellos y en los que nunca expresaron quejas sino optimismo y confianza de que las cosas iban a salir bien. “Aunque sabemos que en tierra las cosas están complicadas y en Puerto Rico no hay mucho trabajo ahora para los músicos”, dijeron.

Para pasar bien el tiempo en los varios barcos en que estuvieron (originalmente el Norwegian Spirit y luego el Norwegian Escape y el Oceania Marina, (en el que llegaron a Puerto Rico), “nos rodeamos de gente positiva y teníamos una agenda diaria, que incluía desde levantarnos temprano, caminar en cubierta y hacer comidas en diferentes restaurantes de los barcos que estaban disponibles para nosotros, además de disfrutar de actividades como la Hora del Té y de ver películas”, nos dijeron.

Freddie y Rosamil en Hellesylt Fjord. Foto/Rosamil Molina/Facebook

Dispuestos a pasar lo mejor posible ese tiempo, aprovecharon para disfrutar las vistas al mar desde sus cabinas con balcón, de la comodísima cama de lujo de su cabina en el Oceania Marina y de cosas tan simples pero tan necesarias como compartir con la familia y amigos a través de internet. Por suerte para ellos tenían internet ilimitado y teléfono desde marzo durante todo el tiempo que estuvieron varados; también fueron afortunados porque no hubo ningún tripulante enfermo dentro del barco, (les tomaban la temperatura dos veces por día).

La última vez que pisaron tierra fue en Omán hace 108 días (aunque brevemente bajaron en Miami en uno de los cambios de barco), y su última presentación a bordo fue el 23 de marzo en el puerto de Cape Town en Sur Africa.

Como Estados Unidos ha prohibido que cualquier persona que desembarque de un crucero viaje en avión comercial, para evitar la propagación del virus, después de varios meses varados, la empresa de cruceros decidió que los repatriaría en el mismo barco y no por avión.

Freddie y Rosamil len Santorini. Foto/Rosamil Molina/Facecebook

Finalmente el 23 de mayo salieron en viaje de repatriación desde Miami, Florida y después de 13 paradas en puertos de Colombia, Guatemala, Curazao, Santa Lucía y Dominica, entre otros, y un total de 109 días, llegaron a San Juan, Puerto Rico, el 22 de junio.

Pero tampoco el regreso fue fácil para todos, porque hubo países como Colombia, donde no se les permitió desembarcar a los residentes colombianos, y después de llegar al puerto tuvieron que ir a otros destinos, como Curazao, para enviar a sus tripulantes por avión.

Al llegar a Puerto Rico, Freddie y Rosamil, acompañados por otro tripulante residente en la isla, no pudieron desembarcar en el puerto. Sin embargo el barco recibió permiso de la Autoridad de los Puertos de Puerto Rico, la Guardia Costera de Estados Unidos y el Departamento de Salud de PR para llegar al puerto de anclaje Echo y de ahí llegar finalmente a tierra en un pequeño bote.

Freddie y Rosamil en Dubai. Foto/Rosamil Molina/Facecebook

Luego de las pruebas serológicas y moleculares del coronavirus COVID-19, “por fin llegamos a la casa donde nos esperaban para disfrutar de un rico asopao y un café” nos dijeron agotados pero emocionados. Allí pasarán la cuarentena para luego dejarse consentir por familiares y docenas de amigos que se mantuvieron dándoles apoyo a través de las redes sociales.

El dúo que también ha trabajado en la orquesta Keme Gusta, seguro disfrutará de Puerto Rico mientras les llega la oportunidad nuevamente de laborar en un crucero, porque ellos pasaron de ser músicos a marineros y sin duda, han hecho propia la frase de que “En el mar la vida es más sabrosa”.

La vuelta a navegar se hace más distante para los viajeros de cruceros. Hoy la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) confirmó que el cese de operaciones de todas  las líneas de crucero que pertenecen a dicha asociación, se extenderá al menos hasta el 15 de septiembre.

Cruceros en puerto. Foto Gregorio Mayi.

Según la comunicación oficial de CLIA, todos los miembros de líneas de crucero de mar, acordaron extender voluntariamente la suspensión de viajes desde todos los puertos de Estados Unidos. “La actual Orden de No Navegar emitida por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) vencerá el 24 de julio, y aunque esperábamos que la actividad de cruceros pudiera reanudarse lo antes posible después de esa fecha, cada vez es más claro que será necesario más tiempo antes de volver a navegar”, dijeron.

 La asociación también indicó que confían que en el futuro los cruceros serán más saludables y seguros y reflejarán plenamente las últimas medidas de precaución para ayudar a garantizar los mejores intereses de los pasajeros y la tripulación.

Ya varias líneas de crucero han informado su plan de salud a bordo y han presentado el programa de medidas en lo que también será el “nuevo normal” de viajes en cruceros. Norwegian Cruise Line fue la primera línea que informó oficialmente el programa a agentes de viajes y a sus pasajeros.

Aunque todavía faltan detalles, el abarcador plan se enfocará en menos pasajeros, mantener distanciamiento social a bordo y un sofisticado sistema de chequeos de salud, con toma de temperatura varias veces al día, un proceso de embarque escalonado coordinado con las autoridades portuarias de cada lugar y el check in en línea, sin tener que hacerlo en el puerto, todas las soluciones con el mismo fin, de evitar aglomeración. Además, toda la tripulación se someterá a una evaluación exhaustiva antes del embarque y un monitoreo constante durante todo el viaje.

La situación de las líneas de cruceros es una de las más difíciles en la industria turística en general. Golpeados fuertemente por la pandemia del coronavirus COVID-19, con cientos de pasajeros y empleados enfermos con el coronavirus, las líneas de crucero están lidiando todavía con la logística de devolver a sus países de origen a más de 400,000 empleados que están en barcos sin poder llegar a sus hogares.

Aunque esta nueva pausa anunciada es hasta el 15 de septiembre, ya hay varios barcos que habían cancelado viajes y destinos específicos por toda la temporada del 2020, que se extiende en algunos casos hasta noviembre. Entre ellos se había confirmado que no se navegará por Alaska ni la ruta de Canadá-Nueva Inglaterra, esta última muy popular en el otoño y líneas como Disney Cruise Line, Royal Caribbean, Norwegian Cruise Line y otras, cancelaron completo su temporada por Europa en este año.

Empresas como  Cunard ya confirmaron que navegarán a partir de noviembre, y otras como Crystal Cruises y Holland America han cancelado algunos viajes entre octubre y noviembre.

Pero ya hay un ligero indicio de un panorama un poco más alentador, ya que líneas de barco como Hurtigruten reiniciaron operaciones limitadas con viajes locales en Noruega, y otras como Bahamas Paradise recibió autorización de los CDC para navegar.

Sin embargo no hay una varita mágica para que los principales ejecutivos de cruceros puedan confirmar con exactitud cuándo regresarán, menos ahora en que se teme un repunte del coronavirus en Estados Unidos, lo que impactaría no solo los cruceros sino todo tipo de viajes.

“Esta suspensión voluntaria aplica a todos los miembros de CLIA que estaban bajo la Orden de Prohibición de Navegación (buques con capacidad para transportar 250 personas o más). Las líneas de cruceros miembros de CLIA evaluarán continuamente la situación en evolución y determinarán si es necesaria una nueva extensión ”, explicó la asociación en su comunicación oficial.

CLIA suministró unos datos que avalan la situación tan crítica de la industria, indicando que cada día de la suspensión de las operaciones de cruceros en Estados Unidos representa una pérdida total de aproximadamente $ 110 millones en actividad económica y hasta 800 empleos estadounidenses.

Cruceros en Puerto. Foto Gregorio Mayi.
Cruceros en Puerto. Foto Gregorio Mayi.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) anunciaron la extensión de una Orden de No Navegar, por lo que los cruceros aparentemente no navegarán por 100 días más a partir del 9 de abril. No está claro si la orden emitida es oficial el mismo día que se hizo, el 9 de abril y por 100 días luego de esa fecha, porque el documento no está claro, pero es lo que se deduce de la información suministrada. Todavía hay mucha confusión sobre esta nueva medida que fue tomada a última hora, por lo que la interpretación podría cambiar.

Ya los cruceros se habían acogido a una orden de no navegar desde el 14 de marzo, que se supone se cumpliría el 14 de abril, pero ahora esto implica que podría extenderse hasta julio. 

Cruceros en Puerto. Foto Gregorio Mayi.
Cruceros en Puerto. Foto Gregorio Mayi.

“Estamos trabajando con la industria de líneas de cruceros para abordar la salud y la seguridad de la tripulación en el mar, así como las comunidades que rodean los puntos de entrada de cruceros de los Estados Unidos”, dijo el director de los CDC, Robert Redfield. “Las medidas que estamos tomando hoy para detener la propagación de COVID-19 son necesarias para proteger a los estadounidenses, y continuaremos brindando orientación crítica de salud pública a la industria para limitar los impactos de COVID-19 en su fuerza laboral durante el resto de este período de pandemia.”

La Orden de no Navegar, refuerza la acción del presidente Donald J. Trump y el Task Force del Coronavirus de la Casa Blanca para combatir la propagación de COVID-19 en los Estados Unidos. El presidente Trump había implementado restricciones de viaje a los extranjeros que habían estado recientemente en China y Europa. Los CDC indicaron que estas estrategias de contención y mitigación han sido un componente crítico de la respuesta COVID-19 de los Estados Unidos, pero a pesar de estos esfuerzos, los viajes en cruceros aumentan notablemente el riesgo y el impacto del brote de COVID-19 dentro de los Estados Unidos.

En las últimas semanas, al menos 10 cruceros informaron que la tripulación o los pasajeros dieron positivo o experimentaron síntomas respiratorios o enfermedades similares a la influenza. Actualmente, quedan aproximadamente 100 cruceros en el mar frente a la costa este, la costa oeste y la costa del golfo, con casi 80,000 tripulantes a bordo. Además, los CDC están al tanto de 20 cruceros en el puerto o fondeadero en los Estados Unidos con infección conocida o sospechada de COVID-19 entre la tripulación que permanece a bordo.

Cruceros en Puerto. Foto Gregorio Mayi.
Cruceros en Puerto. Foto Gregorio Mayi.

En el documento de los CDC con la nueva orden, se señala que hay varios problemas de salud pública cuando los miembros de la tripulación se enferman mientras están a bordo de los cruceros. “Como hemos visto con la respuesta a la enfermedad del pasajero en los cruceros, la evacuación y la repatriación segura de la tripulación del crucero ha involucrado una logística compleja, incurre en costos financieros en todos los niveles del gobierno y desvía recursos de esfuerzos más grandes para suprimir o mitigar COVID- 19”, dijeron. El añadir más casos COVID-19 de cruceros también coloca a los trabajadores de la salud en un riesgo considerablemente mayor, explicaron. 

Algunos de estos barcos frente a las costas de los Estados Unidos tienen una tripulación que no es crítica para mantener la navegabilidad o la operación segura básica de los cruceros, como el personal hotelero del barco. 

Cruceros en Puerto. Foto Gregorio Mayi.
Cruceros en Puerto. Foto Gregorio Mayi.

Los CDC, la Guardia Costera de los EE. UU. Y el Departamento de Seguridad Nacional han estado trabajando con la industria de cruceros para determinar la estrategia de salud pública más adecuada para limitar el impacto de COVID-19 en los puertos de entrada de cruceros en los Estados Unidos. 

La Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA, por sus siglas en inglés) suspendió voluntariamente las operaciones de cruceros en marzo junto con la Orden de No Navegar emitida el 14 de marzo. Desde entonces, la industria ha estado trabajando para construir un programa espuesta a las enfermedades para combatir el COVID-19 en barcos con tripulantes internacionales que permanecen a bordo y en el mar.

Esta orden cesa las operaciones de cruceros en aguas en las que los Estados Unidos pueden ejercer jurisdicción y requiere que desarrollen un plan operativo completo y detallado aprobado por los CDC y la Guardian Costera de Estados Unidos para abordar la pandemia COVID-19. Estos tendrían que incluir coordinación con el gobierno estatal, local y federal y deben ser planes que ayudarían a prevenir, mitigar y responder a la propagación de COVID-19. 

Estos planes deben incluir lo siguiente:

Monitoreo de exámenes médicos de pasajeros y tripulación;

Capacitar a la tripulación en prevención COVID-19;

Cómo gestionar y responder a un brote a bordo

Cuándo terminará

Para que termine esa Orden de No Navegar por los próximos 100 días debe darse una de las tres condiciones siguientes:

1- El vencimiento de la declaración del Secretario de Salud y Servicios Humanos de que COVID-19 constituye una emergencia de salud pública.

2- El Director de los CDC rescinde o modifica el orden en función de la salud pública específica u otras consideraciones. 

3- Que se cumplan 100 días a partir de la fecha de publicación en el Registro Federal.

Durante este tiempo, los operadores de cruceros no deben embarcar o volver a embarcar a ningún miembro de la tripulación, excepto según lo aprobado por la USCG, en consulta con el personal de los CDC, hasta nuevo aviso.

Ya llegaron a Ft. Lauderdale el Zaandam y el Rotterdam, los dos barcos de Holland America que traían a bordo más de 2,000 pasajeros y tripulantes, de ellos doscientos enfermos con síntomas de flú o coronavirus y cuatro fallecidos.

Al fin se les permitió desembarcar. Los pasajeros que estén saludables al momento de su llegada al puerto, podrán bajar a tierra pero tendrán que cumplir con un protocolo. 

MS Zaandam de Holland America en el Canal de Panamá. Foto Canal de Panamá.

Los pasajeros saludables residentes de la Florida, unos 50, podrán ir directamente a sus casas y deberán estar en cuarentena. Los no residentes del estado, pero que están saludables, serán trasladados a sus lugares de residencia en aviones contratados por Holland America.

El Zaandam salió el 7 de marzo desde Buenos Aires, Argentina. En ese momento no se había declarado como pandemia al coronavirus Covid-19.

Crucero Zaandam. Foto Holland America.

Desde el 14 de marzo no se permitió que ningún pasajero bajara del barco en ningún puerto, por temor a que estuviesen contagiados, aunque en ese momento ninguno había mostrado síntomas. Las actividades del barco se mantenían ofreciéndose normalmente.

A partir del 22 de marzo, se confirmó el primer brote, que se fue expandiendo hasta tener unas 250 personas enfermas, entre pasajeros y miembros de la tripulación. A los pasajeros se les pidió quedarse en las cabinas, se cancelaron todas las actividades públicas y se cerraron los restaurantes. La comida era servida solo en la cabina.

Los pasajeros no pudieron salir más de las cabinas, haciendo más difícil la travesía, especialmente para los que estaban en cabina interior, es decir sin ningún tipo de ventanilla ni entrada de luz natural. Tenían internet y podían hacer llamadas telefónicas desde su cabina.

MS Rotterdam de Holland America. Foto Holland America.

El brote se siguió extendiendo y se confirmaron los primeros pasajeros con coronavirus.

El barco siguió navegando y Holland America envió otro barco, el Rotterdam, para el que se trasladaron numerosos pasajeros para aliviar el flujo de trabajo y que tuvieran mejores cabinas, con balcón o ventana, quienes iban originalmente en cabina interior.

Se empezó a ver la luz al final del camino cuando las autoridades del Canal de Panamá aceptaron que esos barcos transitaran por el Canal. Eso lo acercaba más a Florida. Pero la esperanza duró poco, porque la Florida se negaba a aceptar el desembarque.

El presidente de Holland America, Orlando Asford literalmente rogó por que aceptaran el barco en Port Everglades, en Ft. Lauderdale. Las autoridades de Florida, incluyendo al gobernador Ron DeSantis no estaban de acuerdo. Holland America declaró que era una crisis humanitaria y se llegó a temer por la vida de los pasajeros.

Finalmente se logró un acuerdo y el 2 de abril el barco atracó en Port Everglades, el puerto de Ft. Lauderdale. 

Los pasajeros enfermos con condiciones críticas serán llevados a hospitales para recibir atención médica inmediata.

45 pasajeros con enfermedades leves deberán permanecer a bordo y serán atendidos por el personal médico necesario hasta que se recuperen. El personal de ambos barcos no desembarcará en Ft. Lauderdale.

“Esto es una crisis humanitaria. Estos pasajeros podían haber sido cualquiera de nosotros o nuestros familiares, atrapados inesperadamente en esta crisis que ocurrió sin previo aviso y que cerró las fronteras del mundo”, dijo Orlando Ashford, presidente de Holland America.

Royal Caribbean. Foto gregorio Mayi.
Royal Caribbean. Foto Gregorio Mayi.

Aunque la esperanza era que la industria de cruceros se normalizara pronto, la realidad es otra, y los barcos de Royal Caribbean fueron los primeros en anunciar que extenderán su cese de operaciones voluntario y no viajarán por 30 días más. Esas medidas fueron tomadas por el brote de coronavirus alrededor del mundo.

Esto hace que en vez de reanudar los viajes el 11 de abril, ahora sea a partir del 12 de mayo. Esto contando con que todo vuelva a la normalidad para esa fecha.

“Al considerar las restricciones globales de viaje, los cierres de puertos y, lo que es más importante, la importancia de practicar el “distanciamiento social”, hemos tomado la decisión de extender nuestra suspensión global, con la esperanza de regresar ahora al servicio general a partir del 12 de mayo de 2020”, dijo Royal Caribbean.  Las excepciones a esto son la fecha de regreso del 2 de julio de 2020 para el inicio de la temporada de Alaska, así como todos los viajes que se originan o terminan en Canadá. Ese país tiene cerrado sus puertos de cruceros para barcos de más de 500 pasajeros hasta el 1ro. de julio.

Las salidas de Singapur reanudarán sus operaciones a partir del 1 de junio de 2020. La empresa dijo que la salud, la seguridad y la protección de los huéspedes y tripulación siguen siendo su máxima prioridad.

También los de Celebrity Cruises

Celebrity Cruises. Foto Gregorio Mayi.
Celebrity Cruises. Foto Gregorio Mayi.

Los barcos de Celebrity Cruises, que es de la misma empresa matriz que Royal Caribbean, empezarán a viajar el 13 de mayo y para Alaska, el 3 de julio. Las fechas de viajes de barcos de Celebrity Cruises para Canadá y Nueva Inglaterra, también sufrieron cambios y debes consultar el itinerario con tu agente de viajes o la línea de cruceros.

Si tenías viajes

Si ibas a viajar durante la fecha en que se cancelaron los viajes tienes varias opciones. O pedir una devolución total de lo invertido o un crédito equivalente al 125% del valor de lo invertido (para un viaje futuro).

Tienes que solicitarlo a la agencia de viajes con quien compraste, con la línea de cruceros, si hiciste tu reservación directo con ellos o a través de cualquier negocio donde lo hayas reservado.

Uno de los barcos de Holland America line. Foto Gregorio Mayi.
Uno de los barcos de Holland America Line. Foto Gregorio Mayi.

Los pasajeros que viajan a bordo del crucero Zaandam, de Holland America, esperan desembarcar de su viaje por Sur América el 30 de marzo, pero la situación puede complicarse, debido a que la empresa de cruceros dijo que varios tienen síntomas de flú. Hasta el momento, 13 pasajeros y 29 tripulantes mostraron síntomas de influenza.

A bordo no hay facilidades para hacer la prueba de coronavirus, pero estos pasajeros fueron atendidos en las facilidades médicas del barco. Holland America dijo que por precaución extrema, han pedido a todos los pasajeros que permanezcan en sus cabinas hasta que les brinden otra información.

En el crucero hay 1,243 pasajeros y 586 tripulantes, y el viaje, que se supone que era de ensueño, por unos destinos tan bellos como los varios puertos de Sur América que iban a visitar, se ha convertido en uno de no saber con exactitud qué pasará.

El Zaandam está siguiendo el protocolo de respuestas establecido por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y la línea de cruceros que es difícil ahora determinar la causa de este número elevado de casos a bordo con síntomas del flú.

En el barco se han activado también otras medidas de precaución:

Todas las personas enfermas estarán aisladas y quienes hayan estado en contacto con ellos estarán en cuarentena.

Se ha pedido que todos los pasajeros permanezcan en sus cabinas y se les monitoreará su salud. Si presentan síntomas, deberán llamar al centro médico del barco para ser atendidos, sin cobro.

Todas las comidas serán servidas en la cabina, y se han cerrado todas las áreas de comida y restaurantes.

El barco entero tendrá el nivel de desinfección máximo, incluyendo limpieza rigurosa en todas las áreas públicas y de los tripulantes.

Todo el personal que no sea requerido para mantener la operación del barco, estará en cuarentena. Y quienes sigan trabajando deberán aislarse cuando terminen sus tareas, además de reportar cualquier síntoma y practicar la distancia social.

Tanto el internet como el teléfono de cabina, seguirán siendo gratuitos, una medida que ya se había tomado ante la extensión inesperada de este viaje. Así los pasajeros podrán comunicarse con sus familiares.

El Zaandam estaba viajando en una travesía que salió de Buenos Aires, Argentina, el 7 de marzo y originalmente debía llegar a San Antonio, Chile, el 21. Con el cierre de las operaciones globales de la línea de cruceros, al igual que de todas en el mundo, se intentó terminar el viaje antes, y desembarcar en Punta Arenas, Chile, para que los pasajeros viajaran de allí por avión.

El desembarque no fue permitido por las autoridades chilenas, aunque previamente lo habían autorizado. Ahora está en Valparaíso, para recoger provisiones, medicinas y combustible y está ahora en ruta hacia el norte, para llegar a Ft. Lauderdale, Florida, el 30 de este mes.

Sin embargo, dijeron que actualmente trabajan para confirmar la reservación del tránsito por el Canal de Panamá y que tienen planes alternos, de eso no ser posible.

La crisis grande de los cruceros y su relación con el coronavirus empezó en febrero con el Diamond Princess, de Princess Cruises, mientras navegaban por Asia. En ese barco se contagiaron del coronavirus Covid-19 más de 700 pasajeros y hubo seis fallecidos. La empresa cesó operaciones por dos meses a raíz de este suceso, que puso en alerta a toda la industria de cruceros a nivel mundial.

Cruceros en puerto. Foto Gregorio Mayi.

Parece una pesadilla, algo completamente irreal, pero es verdad. Todos los cruceros se han cancelado alrededor del mundo producto de la pandemia del coronavirus Covid-19. ¿Te imaginas? Estamos hablando de que millones de personas decidieron o tuvieron que cancelar sus planes de viaje, muchos protegiendo su salud y la de sus familias, y otros porque no tuvieron otro remedio.

Poco a poco los mensajes fueron llegando: “Holland America cancela los viajes de sus 14 barcos alrededor del mundo hasta el 14 de abril”. “Royal Caribbean cancela los viajes de los barcos de todas sus marcas en todos los continentes”… Ya en la tarde se confirmaban las sospechas, ¡todos los cruceros cancelaron sus viajes en todo el mundo!

Cruceros en puerto. Foto Gregorio Mayi.

Esta decisión siguió a la anunciada el viernes por la Asociación Internacional de Líneas de Crucero, CLIA, que destacaba que todas las líneas que pertenecen a esa asociación, más de 50 líneas, cesarían sus viajes por Estados Unidos, incluyendo Puerto Rico.

Pero quedaban esperanzas y pasajeros para que al menos algunos viajes con itinerarios en Sur América, Australia y otros destinos se pudieran hacer. Ya no es posible, al menos en ninguna de las principales líneas de crucero.

Princess Cruises había cancelado por 60 días todos los viajes de sus 18 barcos, y ahora también Norwegian, Carnival y todas las demás líneas lo harán.

La mayoría de estas suspensiones de viajes serán por 30 días y la medida es con carácter inmediato.

Estas son las fechas en que aplica esta medida pero ten presente que esto puede cambiar dependiendo de la evolución del coronavirus:

Royal Caribbean/Celebrity Cruises/Azamara y Silversea-11 de abril

Holland America-14 de abril

Norwegian Cruise Line/Regent Seven Seas/Oceania-12 de abril

Disney Cruise Line  -12 de abril

Carnival-10 de abril

Princess Cruises-10 de mayo

Viking, aplica a todos sus barcos (de mar y de río)-1ro. de mayo

Disney Cruise Line-14 de abril

Virgin Voyages-15 de julio. (El bautismo de su 1er barco, el Scarlet Lady fue pospuesto)

AmaWaterways-15 de abril

Windstar-30 de abril

Celestyal Cruises-15 de mayo

Costa Cruceros-3 de abril

Avalon Waterways-30 de abril

Disney Fantasy. Foto Gregorio Mayi.

Cancelados los cruceros en Estados Unidos por 30 días. La noticia tan impensable resultó una realidad hoy al anunciarse el cese de operaciones de todos los cruceros desde Estados Unidos que pertenecen a la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros, CLIA. Esta medida es debido al temor de que los pasajeros contraigan el coronavirus Covid-19, que fue declarado pandemia.

“Los miembros de las líneas de cruceros CLIA suspenden voluntaria y temporalmente las operaciones de los EE. UU. mientras trabajamos para abordar esta crisis de salud pública”, dijo Kelly Craighead, presidente y CEO de CLIA. “Esta es una situación sin precedentes. Nuestra industria ha asumido la responsabilidad de proteger la salud pública durante más de 50 años, trabajando bajo la guía de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE. UU., Y se enorgullece de su capacidad de ofrecer experiencias de vacaciones excepcionales para los huéspedes, así como de oportunidades de empleo significativas. Este ha sido un momento difícil, pero esperamos que esta decisión nos permita centrarnos en el futuro y volver a la normalidad lo antes posible “, dijo la ejecutiva de la asociación que tiene más de 50 líneas de cruceros, y que agrupa al 95% de los pasajeros que viajan en cruceros anualmente.

La suspensión temporal entrará en vigencia a las 12:00 a.m.EST del 14 de marzo de 2020 y no afectará a los barcos que se encuentran navegando al momento de tomar esta decisión.

Carnival Horizon. Foto Gregorio Mayi.

“No tomamos esta decisión a la ligera, y queremos que el público viajero sepa el compromiso de esta industria de poner a las personas primero”, dijo Adam Goldstein, presidente global de CLIA, quien dijo además continuarán trabajando con los CDC para prepararse para la reanudación de los viajes cuando sea apropiado. “Sabemos que la industria de viajes es un gran motor económico para los Estados Unidos y cuando nuestros barcos naveguen nuevamente, nuestra industria será un contribuyente significativo para impulsar la recuperación económica “, añadió Goldstein.

Aunque la suspensión es por 30 días, algunas líneas han tomado medidas más estrictas como Princess Cruises que indicó que estaría 60 días fuera de operaciones.

Diamond Princess. Foto Gregorio Mayi.
Diamond Princess entrando al puerto de Vancouver. Foto Gregorio Mayi.

Los efectos del coronavirus siguen arrasando en la industria de los cruceros. Princess Cruises ya anunció que sus cruceros no navegarán por los próximos 60 días. La medida fue efectiva desde el 12 de marzo, el mismo día del anuncio, hasta el 10 de mayo.

Esta es una medida nunca antes vista, y para nosotros, que tenemos 20 años cubriendo todas las noticias de las líneas de crucero alrededor del mundo, es impresionante recibir este anuncio que pone de manifiesto el gran impacto del coronavirus en la industria de viajes.

Princess Cruises maneja más de 50,000 pasajeros diariamente y cancelar los viajes de sus 18 barcos sin duda es una medida dramática. Pero la empresa ha estado en el ojo público desde los inicios del coronavirus Covid-19, cuando su barco Diamond Princess, que navegaba por Asia, tuvo 42 pasajeros que dieron positivo al virus y seis de ellos murieron.

Diamond Princess. Foto Gregorio Mayi.
Diamond Princess entrando al puerto de Vancouver. Foto Gregorio

Aunque se alabó la manera en que los ejecutivos de Princess hicieron frente a la crisis, (la misma presidenta Jan Swartz estuvo recibiendo los pasajeros cuando desembarcaron), la situación no quedó ahí.

A varios de sus barcos se les ha negado que los pasajeros desembarquen en el Caribe y el Caribbean Princess tuvo que posponer unas salidas, luego de que se obligara a miembros de su tripulación se hicieran la prueba del coronavirus, que resultó negativa.  También el Grand Princess reportó una veintena de pasajeros con pruebas de coronavirus positivas, antes de llegar a San Francisco, lo que hizo retrasar el desembarque y que llegaran a Oakland donde finalmente pudieron concluir el viaje, siendo recibidos con estrictas medidas de seguridad. 

Al momento de tomar la medida de cancelar todos sus cruceros, todavía hay pasajeros navegando y la empresa dijo que esas travesías continuarán y culminarán en la fecha prevista. La compañía dijo en su comunicado que la medida fue voluntaria.

Princess Cruises navega alrededor del mundo, en destinos del Caribe, Europa, Asia y es una de las líderes en Alaska, donde tiene hoteles, ferrocarriles exclusivos para sus pasajeros y un programa completo de pre y post cruceros.